Can Tunis, la historia de una degradación.

Mas o menos, todo aquel que ha vivido o vive en Barcelona ha oído hablar de la barriada de Can Tunis, anteriormente llamada también: Casa Antúnez ( Ya que fue el apellido de la primera familia que montó allí un hostal). Este barrio se situaba entre la ronda litoral, el puerto y el omnipresente cementerio de montjuïc, siendo siempre motivo de grandes historias, casi siempre con un mal final. Desde el 2004 esta zona ya es historia, se han desalojado a las pocas familias que quedaban allí y los terrenos vuelven a pertenecer al puerto de Barcelona, su titular originario, y se convertirán en un inmenso aparcamiento para contenedores y camiones. Para que os hagáis una idea de la cantidad de toxicómanos y droga que se movía en aquella zona, solo en Can tunis solían repartir más de 700.000 jeringuillas al año, lo que supone el 70% del total de los programas de intercambio en Cataluña. En esta ocasión os dejo un documental filmado por Paco Toledo y José González Morandi, los cuales durante más de tres años convivieron con familias gitanas dentro del poblado y ahora podemos observas como era su “modus vivendi”.

 

Recuerdos de Casa Antúnez

La ubicación y la pervivencia de las barracas de Can Tunis siempre estuvieron ligadas al crecimiento del puerto. Sus vecinos crearon una cooperativa de vivienda para financiar el proyecto de realojo en un espacio cercano al núcleo de barracas que respondía a las necesidades profesionales de muchos vecinos y a la ilusión de permanecer en el barrio. Este proyecto no fue considerado por el Ayuntamiento, que ejecutó el realojamiento de Can Tunis en el barrio de Cinco Rosas de Sant Boi en 1968. Posteriormente, el Ayuntamiento utilizó las barracas vacías para reubicar población, mayoritariamente gitana. El Ayuntamiento fue realojando a las familias que quedaban en el polígono de La Mina y, en 1979, en un pequeño barrio de nueva construcción: Can Tunis Nou, junto al cementerio, muy desatendido y con un alto nivel de marginación.

¿SABIAS QUÉ? Can Tunís se llamaba al principio de su existencia Casa Antúnez, ya que el propietario de las tierras creó un hostal en aquel emplazamiento. Además en Can tunis, antes del año 1886 se construyó un hipódromo y posteriormente se utilizó para la aviación incipiente.