Barcelona Time-Lapse. Arte en movimiento.

En cuanto vimos este time-lapse, la necesidad de contactar con el autor y escribir sobre él, sobre su manera de entender este arte, Barcelona y como realiza esta bonita hazaña para obtener un resultado tan espectacular, era necesaria. Dicho y hecho. Así fue cómo Maurici Mayol, un entusiasta de la fotografía y enamorado de lo que hace, nos concedió la entrevista que exponemos a continuación para que podáis conocer un poco más de dónde salen algunas de las perlas que vemos dispersas por Internet. Hechas en casa. Hechas en Barcelona.

¿Nos puedes hacer una carta de presentación? ¿Quién eres y como empezaste en el mundo del arte fotográfico?

Un día pegué a mi padre cuando tenía unos 4 años porqué quería filmar con su videocámara. Yo creo que allí fue cuando nació la primera chispa en el interés que tengo por el mundo de la imagen.

Sólo hace unos de 6 o 7 años que me compré la primera cámara digital, pero siempre que tenía la oportunidad, intentaba hacer fotografías con cierta intención, con cualquier cámara que se me pusiera por delante. Ahora tengo 26 años, vivo en El Masnou (un pueblo a unos 13 km de Barcelona) y estoy terminando la carrera de arquitectura. La verdad es que dedico buena parte de mi tiempo a la fotografía, de hecho últimamente más que a la propia arquitectura.

En mi última etapa me he especializado en la técnica del Time-lapse y actualmente estoy realizando algunos encargos profesionales.

¿Nos puedes explicar que es exactamente un Time-lapse?

Un time-lapse es una secuencia acelerada de tiempo. Básicamente lo que se hace es comprimir fragmentos de un tiempo determinado en unos pocos segundos. Así podemos ver el movimiento de nubes, la rotación de la Tierra, nacimiento de insectos, etc. Fenómenos que a veces nos es difícil de distinguir a simple vista por ser muy lentos.

Aunque no existe un único método, yo personalmente uso una cámara digital para conseguir esta ilusión óptica. Se trata entonces de realizar cientos de fotografías y unirlas en serie para formar un vídeo. En definitiva, fotografío los fotogramas de la película uno a uno. Una locura.

¿Cuánto tiempo puedes dedicar a un solo proyecto de time-lapse, por ejemplo, el de Barcelona?

Para el proyecto entero de Barcelona tardé más de un mes tomando fotografías a varios puntos de la ciudad. No salía absolutamente cada día, esperaba a que se dieran las condiciones climatológicas propicias que creía que necesitaba cada sitio (nubes, días sin nubes, que no llueva,..). Teniendo en cuenta que hay más de 20 planos distintos y por lo tanto más de 20 localizaciones, ya te puedes hacer una idea del tiempo dedicado. Después hay un trabajo delante del ordenador también muy importante y que quita casi tanto o más tiempo que el propio hecho de fotografiar. La parte positiva de la segunda parte es que ves el resultado del proceso y a veces te sorprende muy gratamente.

Otra buena parte del tiempo la he dedicado a andar y buscar la localización y el encuadre deseado, muchos kilómetros a los pies.

¿Qué es lo que más importancia das a la hora de realizar tus creaciones? (Gente, ciudad, técnica)

Trato de imaginar que cambios se producirán en la escena y aprovecharlo al máximo. En el ejemplo de Barcelona está realizado desde un punto de vista muy turístico y seguramente no hay una historia lineal, por lo que sí que he dado mucha importancia a la técnica. Pero no quiere decir que sea lo más importante. Al final lo más importante en un vídeo es lo que uno trata de expresar y lo que trasmite a la persona que lo ve. Lo que importa es la idea.  El time-lapse no es válido para todo, tiene su uso y su expresividad concretas. Y a veces puede que no nos consiga lo que buscamos. Aún así, no puedo negar que me gusta que el trabajo sea preciso y por lo tanto la técnica sí que importa en su medida.

¿En cuántas ciudades has estado realizando este tipo de trabajos? 

La verdad es que ciudades en sí, solo en Barcelona. Me gustaría poder hacer otros trabajos en más ciudades, pero mi economía ahora no me lo permite. Hasta que no encuentre alguna forma de financiación, no puedo pasar un mes fuera de casa con los gastos que conlleva, pero está en mi mente y las ganas no faltan. Posiblemente tendré que plantearme alguna idea más modesta en lo que se refiere al tiempo. Al final como he dicho antes, lo importante es la idea que se quiere plasmar.

De momento me conformaré en ver Barcelona desde otro punto de vista. Tengo alguna idea en mente, pero ésta vez será a través de unos ojos menos turísticos.

¿Qué es lo que más te gusta de la ciudad de Barcelona? ¿Y lo que menos?

Curiosamente lo que menos me gusta es que la ciudad esté tan pensada para los turistas y poco para la gente de aquí. El turismo por suerte existe y es bueno, pero lo que no puede ser es que haya zonas de la ciudad que “interesen” menos. Todavía hay demasiados problemas sociales/culturales, de movilidad, jóvenes, etc…

Me gusta el clima sobre todo, la ciudad no se puede negar que es muy bella aunque nos hemos acostumbrado a verla todos los días y al final ni nos fijamos.

Si tuvieras que elegir tres ciudades para vivir. ¿Cuáles elegirías?

Berlín, funciona de una manera distinta a donde vivo, otro ritmo. Su cultura y la gente con una mente abierta me gustaron mucho. Fue una ciudad donde me sentí cómodo. Y las otras dos aún las tengo que descubrir, aunque me llaman mucho la atención.

New York, no he estado pero intuyo que debe ser una ciudad interesante por el movimiento y la visión que se tiene respecto del arte. Tokyo, tampoco he estado, pero al tratarse de una ciudad importante de oriente tiene que haber unos contrastes, tanto culturales como arquitectónicos, muy interesantes a los que no estoy acostumbrado y eso me llama mucho la atención.

¿Puedes explicarnos alguna anécdota de las cientos de horas tras la cámara para realizar tu trabajo?

Ha habido unas cuantas… casi da para escribir un libro. Me encontré a un hombre a un palmo de la cámara/objetivo, mirando como si hubiese algún elemento extraño en el interior; tuve que empezar la secuencia de nuevo.

Otra anécdota curiosa fue una donde pasé mucha vergüenza. Sucedió un día que estaba haciéndole fotos a la fachada de un edificio y vino un grupo de seguidores del Papa con pancartas a favor de la iglesia. Ellos empezaron a bailar y cantar en círculo alrededor mío durante casi diez minutos y mucha gente que pasaba por allí “nos miraban” porqué les podía la curiosidad. Obviamente yo no tenía nada que ver con ellos y no defiendo su ideología. Estaba deseando marchar de allí como fuera, pero después de dos horas haciendo fotos, no querría tirar el time-lapse por pocos minutos.

¿Qué es lo qué más te gusta de tu hobby/trabajo? ¿Y lo que menos?

El hecho de pasar muchas horas en un mismo sitio, te permite pensar y hace que mires el paisaje y el entorno de una forma distinta. Hoy en día no sabemos que tenemos delante, lo vemos pero no nos fijamos. Lo único que pensamos es en el futuro, como será y no disfrutamos el momento. Parece un tópico, pero me he dado cuenta que soy feliz cuando hago cosas en presente, en cambio el futuro lo veo más “negro” y pensar en ello no siempre me aporta felicidad. La interacción con la gente también es uno de los aspectos más interesantes del time-lapse, la gente se interesa por saber que haces e intercambias opiniones, sonrisas, miradas…

Lo menos bueno es que tienes que pedir permiso a todo el mundo y a veces casi te tratan como un delincuente. Burocracia. Pero también es parte del proceso y es tan importante como los otros para conseguir un encuadre interesante.

Y así es como la mirada crítica de Maurici nos da su punto de vista. ¡Gracias! ¡Hasta pronto!

Entrevista de @BlogCondal a Maurici Mayol
Su web:
www.Loyamfoto.com

                                                                                                                              www.blogcondal.com

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